miércoles, 8 de mayo de 2013

Colcha patchwork

Breve historia


Fuente: Internet


El patchwork es un vocablo inglés, que significa trabajo de remiendo, o lo que es lo mismo, confeccionar piezas uniendo fragmentos de telas de diferentes tipos y colores, conocido también como trabajo con parches o simplemente parche.

Los vestigios más antiguos del patchwork se remontan al Egipto de los faraones de 3000 años a.C. La colección egipcia del British Museum, en Londres, incluye una figurilla de marfil esculpido que representa a un faraón de la primera dinastía 3400 a.C. vestido con una capa acolchada. De hecho, la obra más antigua con aplicaciones textiles que se conserva también procede de esta civilización; se trata de una tienda funeraria de la reina egipcia Isi-em-keb, que data de 980 a.C..

Los siguientes datos que encontramos nos llevan al mundo de los beduinos del desierto en donde la técnica responde tanto a una necesidad económica como a una inquietud estética. Hasta el siglo pasado se producían aún muchas obras, pero su fabricación seguía particularmente viva en las tribus beduinas y los pueblos seminómadas. Como curiosidad decir que los beduinos elegían a veces a sus mujeres en función de la atracción que ejercían sobre ellos las obras textiles confeccionadas por éstas.

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Los siguientes datos nos llevan a la época de las Cruzadas, donde los soldados ingleses, franceses o españoles, cuyas armaduras de metal eran tan pesadas que apenas si podían moverse, se fijaron en la movilidad de sus adversarios, los sarracenos, que iban vestidos con trajes acolchados o con ligeras cotas de mallas. De regreso de las cruzadas, los caballeros de la Edad Media trajeron a Europa la técnica del acolchado, el patchwork y las aplicaciones que habían descubierto en banderas y tiendas de los ejércitos sarracenos. Las esposas o novias cosían chalecos o estandartes para el marido o novio que salía a la guerra; de ahí que algunos aseguren que muchos de los escudos familiares tengan su origen en esta técnica.



Cuando fueron los colonos al nuevo mundo desde Europa llevando consigo esta técnica que era muy valiosa para las pioneras americanas que confeccionaban las mantas que necesitaban con los restos de tela e incluso cuadros de ropa usada. Cosían los cuadros unos a otros formando un bonito dibujo hasta formar una gran pieza de tela que constituía la capa superior de la manta. Esta pieza resultante se acolchaba con una capa de algodón o de lana y un forro.



Ha servido desde el principio para unir a las mujeres de la familia y después a las de conjuntos tribales, las vecinas y amigas de un mismo pueblo se reunían para realizar estos trabajos. Estas reuniones permitían a las mujeres llevar una vida social fuera de casa a la vez que realizaban algo útil, se confeccionaban los quilts para el ajuar de las futuras novias. Poco a poco se depura y desarrolla favorecido por la creatividad de las quilters, deseosas de realizar obras bellas.


El patchwork moderno que conocemos proviene de lo en Norte América se conoce como el estilo de vida de los Amish.


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Los Amish son conocidos no sólo por una religiosidad estricta sino también por una vida muy austera y básica. Esta austeridad llevó a las amas de casa a aprovechar al máximo sus pertenencias y reparar los daños causados en los edredones, por uso y tiempo, con parches “patch”. La habilidad y el arte de algunas mujeres llevaron a crear verdaderas obras de arte en costura de donde sale la palabra “work”, o sea trabajo. Además de los edredones se aplico a otras ropas como chalecos, bolsos, cojines, manteles, tapices y otros.

Fuente: Internet


Fue en el siglo XVIII que esta técnica propia de los
Amish pasó a formar parte de la costura norteamericana y ahora con los grandes avances tecnológicos y de comunicación ha pasado al mundo entero con gran acogida.





Y aquí, a día de hoy, aparezco yo con mi colcha. Después de ir a un curso para aprender esta técnica, me embarque en hacer dos colchas para dos camas  de 1,50. Iba yo a empezar por una para una cunita, no, yo a lo grande. Esas os las enseñaré otro día, o podéis verlas aquí. Mientras cosía esas dos colchas, hubo un parón, mira que me gusta el patchwork, pues embarazada no hubo manera de que cogiese la aguja, vaguee bastante. Nació mi hijo y cuando comencé a acolcharlas le encantaba estar tumbado en ellas, se tapaba y jugaba con ellas. No paraba de pedirme una para él y como lo prometido es deuda..... (También me prometió que cuando tuviera su colcha nueva dormiría el solito en su cama, pero no lo ha cumplido y le encanta dormir en la grande conmigo). Como era para la casa del pueblo quería que quedara con ese toque rústico y antiguo y creo que la conseguí, el motivo de las estrellas y combinado con el long cabin me gusto.




 Me encanta hacer patchwork, hacía tiempo que no me embarcaba en ningún proyecto y ahora estoy haciéndole un camino de mesa para mi madre que se suponía era para el día de la madre, pero se está alargando. A algunas personas eso de unir piezas pequeñas y a mano les parece una barbaridad, pero a mi me encanta... me relaja un montón y es un labor que puedes coger en un ratito que tengas libre. Animo a quien no lo haya probado, engancha...









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